Entre copas
20 de septiembre 2009 por Dani Coll
No todas las obras pueden ser obras maestras. Ni tampoco todas pueden ni pretenden aportar ideas completamente nuevas ni nunca vistas. Hay películas que transmiten y se convierten en entrañables por su sencillez y para hablarnos de situaciones conocidas, cotidianas, con las que nos podemos identificar fácilmente.
Es el caso de Entre copas (Sideways, 2004), una comedia dramática basada en un guión que funciona precisamente por no ser excesivamente ambicioso. Las divertidas y antagonistas personalidades de Miles y Jack nos son explicadas en clave de anécdota durante el viaje que hacen por un mundo, el del vino, donde paralelamente también encontraremos vinos con personalidades muy diferentes. La búsqueda de Miles del Pinot Noir perfecto contrasta con la conformidad de Jack por un Merlot barato. Uno busca la perfección, la excelencia. Excelencia en un vino y la hace extensiva a su vida, frustrada por su poco éxito y mediocridad. El otro, lejos de deprimirse como su compañero, extrae únicamente la superficialidad de la vida. Como si se tratara de un vino nuevo, sólo procura la satisfacción inmediata, aunque ésta sea efímera y no le permita llegar a ser sublime.
A pesar de ser almas tan diferentes, ambos personajes sí que comparten una misma cosa: su ansia por cumplir sus ambiciones de juventud - aún pendientes - y que su edad empieza a hacer peligrar. Los diferentes caminos o puntos de vista (sideways) que siguen para conseguirlas son la esencia de esta historia.
Siguiendo con la metáfora del vino, el aprendizaje, el reposo y maduración de sus pensamientos, serán las únicas vías para alcanzar una mejor calidad en sus relaciones sentimentales, aunque ello les suponga renuncias a lo que anhelaban y creían irrenunciable.
Un filme vital, entrañable, lleno de sensaciones amargas y dulces, de alegrías y decepciones como en las relaciones sentimentales y el buen vino.
... Y si añadimos que compartimos su proyección con los amigos del CinemaFòrum de la Biblioteca de Salt y con una cata de vinos a cargo del amigo y experto en vinos del Grupo Envinats, Carlos Ovide, pues qué más se puede pedir ! Pasamos una noche muy agradable.
Para aquellos a quienes les gusta el vino, deciros que precisamente probamos un Pinot Noir y Merlot. Las referencias:
Baso Pinot Noir 2007. DO Utiel-Requena. Pinot Noir 100%. Bodegas Hispano-suizas.
Ochoa Merlot 2004. DO Navarra. Merlot 100%.












Aunque mis conocimientos sobre vino son más equiparables a los de Jack que los de Miles, la nota de cata del "Baso" me curiosidad y ya tengo ganas de probarlo. Me lo apunto. Por cierto, en cuanto a la película no te duele el alma la escena que Miles se toma aquella joya del 68 (+ o -) con un vaso de plástico y en un McDonalds? he he he ...
Pues sí. Es divertido ver como el Miles se bebe el Cheval Blanc del 68 de esta manera, pero en cierto modo es coherente con la situación: le acaban de decir que su ex-pareja no sólo se ha vuelto a casar si no que también espera un hijo de otro. Esto lo hace tocar fondo y decidió que ese es el momento especial que había estado esperando. El momento de olvidar definitivamente todas sus neuras y mirar adelante hacia una nueva vida.
Por cierto, el Cheval Blanc es un coupage de cabernet franc y merlot (!), Precisamente la variedad que Miles detesta ...
Vaya vino.
me gustó esta película precisamente porque era pequeña, sin grandes pretensiones.
Lástima haberme perdido el cineforum con degustación del vino!
Estoy contigo, no todos los filmes que nos gustan deben ser grandes producciones cinematográficas. A mí me gusta mucho la sencillez de las pequeñas cosas ya veces un filme como el que reseñas nos hacen disfrutar de forma más plena que cualquier gran superproducción.
He estado paseando un ratito por tu blog y me ha gustado mucho, volveré a visitado de vez en cuando.
Gracias por tus comentarios, Juana.
Nos leemos!
Fue una sesión de cineforum diferente a las demás, con un valor añadido ... que digo yo, diferente.
Después de un buen rato de debate sobre la película y acompañados con los comentarios de Carlos, llegué a casa cansada, medio dormida, pero con un buen sabor.
Dani, gracias por aportar este valor añadido.
Esta película, entrañable, muestra como algunos maltratan lo que para otros es una joya. ¿Cómo puede la gente tomar un vino en vaso ancho y bajo a 25 º C? Pues más de uno hay que lo hace, y ese es para mí uno de los fallos de la película: ¿cómo puede beberse un vino de postín en un vaso de cartón en un restaurante de comida rápida?
Quitando ese detalle, insignificante de una escenta tal vez innecesaria, para mí es una buena película para disfrutar del vino y para los que nos gusta el vino.
No tengo experiencia en Pinot Noir, pero de Merlot os recomiendo un vino portugués monovarietal que creo que merece la pena: Ma. Partilha 2006. Un gran vino que merece la pena probar.
Saludos
P.